2/18/2012

Ahora

Ahora que el tiempo es un rompecabezas,
que no hago nada sin pensar en las consecuencias,
que describo todas las emociones
y abro puertas
sólo si estas llevan hacia alguna parte.

Ahora que las canciones de Sabina, Serrat y Serrano
se han convertido en mi santuario,
que todas mi palabras encuentran siempre su formato.

Ahora que las memorias tienen sus olvidos
y cada día busco un nuevo paraíso,
que de lunes a viernes recorro las aceras
y en los finales de las semanas
 me paro a mirar contigo las estrellas.

Ahora que los versos
parecen brotar de tus pechos,
que miro, pícaro, tus ojos
cuando te beso.

Ahora que vivo desviviéndome,
que cada día sueño un proyecto nuevo,
que a mi corazón ya no le quedan agujeros,
que me derrito
cada vez que tus manos tocan mi piel.

Ahora que no quiero hablar de amor
y termino haciéndolo,
que este país se me queda corto
y me gustaría regalarte el firmamento.

Ahora que mis mañanas se escriben
con la luz de tus ojos verdes
y siento que he de parar los minutos
para que siempre haya un siempre
en este tiempo que una vez tendrá su cese.

Ahora que te escribo,
que te pienso, que te siento,
que estás hasta en mis planteamientos,
que te echo de menos cuando te encuentras lejos
y de cerca me pierdo en tu pensamiento.

Amor,
ahora es cuando has de saberlo:
te quiero.

1/29/2012

La verdad de mis ojos

Sólo quiero decir
que me duele el pecho
de tanto quererte,
cuando siento tu presencia
pero también en días
en los que estás ausente.

Decirte deseo
que me gusta besarte,
que en tus ojos me veo,
que me llenas de vida
y hay veces que sin ti muero.

Sólo quiero ver 
cómo la inmensidad
de tu mirada
se funde con la mía, 
se clava en mi pupila
y me llega hasta el alma.

Observar tan sólo
cómo vienes desde lejos,
rompiendo mi pasado,
para construir juntos
un tiempo nuevo.

Sólo quiero decirte
lo que ni yo mismo 
supe confesarme,
que te estaba buscando
en todos los frentes,
en estaciones, y en silencio,
para que me cantases 
con la voz del amor,
con la de mis propios
y más profundos desvelos. 

Decirte,
de las mil formas 
que puedas desear,
que te quiero, mi vida,
que yo sin ti no soy nadie
y vivo sin vivir
cuando no noto el calor 
con el que mi corazón
parece que arde.

1/14/2012

La peonza

La peonza gira y gira. Lo hace al igual que las palabras en nuestra cabeza, como los recuerdos de experiencias vividas. Gira y gira, gira y gira, no cesa porque en su movimiento todo es perfecto y sólo ha necesitado algo de empuje.

La observo y en ella creo contemplar lo que nunca tuve. Se mueve al compás del tiempo e hipnotiza a quien la mira, a la persona que siempre ha soñado con ella y que realmente no ha sabido el motivo preciso hasta que la ha visto girar. No necesito más, me conformo tan sólo con notar cómo todo se diluye cuando siento su incesante y rítmico movimiento.

Yo siempre quise una peonza. Quizás no es perfecta, no tiene la madera pulida con absoluta precisión, pero para mí lo es. Tenía miedo de lanzarla al aire con mi brazo, como si fuera una bailarina, porque pensaba que, al caer, se partiría como tantos sueños que una vez imaginamos. Sin embargo, ahora sólo quiero verla danzar en el espacio, como si nada se detuviera alguna vez.

12/29/2011

Tú no

Tú no, palabra, tú no.
No me conoces,
soy yo quien te descubro.

Te arrojo
a los brazos de las ondas
para hacer llegar tu mensaje,
el mío.

Tú no, verso, tú no.
No puedes ir solo,
seré quien te empuje
de los labios a sus oídos,
tras posar como inerte
en la página número uno.

Tú no,
no quieras robarme el momento
en el que el canto,
que estaba dormido,
ya no envenena al silencio
con su pausado ritmo.

Tú no.

8/02/2011

No es fácil...

Parece fácil iniciar
un viaje hacia el infinito,
dejarnos guiar por estrellas,
edificar juntos maniobras de escapismo.

A veces trazo
líneas rectas y paralelas,
con la confianza de que se crucen,
como si realmente existiesen
esas proezas.

Resulta sencillo creer
en un mismo latido,
cuando tus pupilas
se enfrentan a las mías
y el tiempo se precipita al vacío.

Pero no es tan simple,
porque te escribo desde el silencio,
donde no existen los besos,
y soy culpable de tenerte en mi pensamiento.

Parece fácil
desear tu boca un día tras otro
y buscarte en cientos de rostros
cada vez que me invade tu ausencia,
cuando me quemo por dentro
en el instante en cual te anhelo.

Así que,
como no es fácil
y somos humanos,
conservaré la esperanza
de hallarte entre mis brazos.

7/26/2011

Yo no quiero

Yo no quiero
más que hallarte,
ni menos,
cuando te miro a los ojos
y tiemblo.

Juego a buscarte,
también en palabras,
y me esquivas
para que no pueda tenerte
en el momento que deseo.

Y me dices
que no es tiempo
de pensar que un día
podríamos ser dos
en un mismo cuerpo,
te clavas en el fondo,
pero nunca me hablas de amor.

Yo no quiero
más que tenerte,
ni menos,
estar en tu pensamiento,
quedar anclado a tu alma
para que este sentimiento
no se transforme en simples versos.

7/23/2011

Contigo

Contigo
no existe el tiempo,
ni me noto perdido.
Vivo,
lucho y perduro,
no desfallezco
en el camino.

Quisiera soltar palabras
ancladas a mi garganta,
pero comprendo
que no siempre el viento
trae los aires que queremos,
que la existencia no entiende
de fórmulas precisas,
de números
con los que sumar siempre dos
en un momento.

Contigo no sé errar
y más me quiero,
Eres como una brújula
que me indica una buena ruta,
que me fortifica y alimenta,
por la que llego a sentirme querido. 

7/21/2011

¿La esencia?

Vamos dando pequeños pasos. Algunos de éstos no sabemos por qué tienen lugar, otros significan más de lo que nosotros pensamos y no por ello han de dolernos, nos han de llenar de felicidad. Han de servirnos para querernos un poquito más, para aceptar y también para amar aquello que tenemos a nuestro alrededor, aunque eso suponga un tremendo esfuerzo.

En ocasiones nos empeñamos en observar sólo lo negativo de nuestra existencia. Yo pienso que es un mecanismo para no movernos, una justificación para no avanzar, pero es cierto que hay veces que nos es imposible evolucionar personalmente; que nos obcecamos en llevar a cabo cambios notables y al final se convierten en minúsculos reflejos de una actitud que goza de poca estabilidad en ese momento preciso.

He escrito poemas y más poemas durante más de diez años. Hoy están almacenados y pocas veces recurro a ellos. Cuando lo hago, no me veo, no encuentro a la persona que he llegado a ser a día de hoy - conste en acta que me queda mucho camino-. Algunos de esos poemas despiertan en mí numerosas emociones difíciles de explicar, pero puedo confesar que tras esas palabras había una persona que no era capaz de luchar por sí misma, que prefería refugiarse en sus escritos antes que poner pies en polvorosa. Ahora entiendo que la vida no es eso, pese a que en momentos haya cierta flaqueza.

La graciosa expresión “quien quiera peces, que se moje el culo” refleja muy bien cuál ha de ser nuestra actitud. Lo puedo decir con muchos tópicos: “hay que sacar los dientes”, “hay que sacar las uñas”, “hay que apretar el culo y tirar para adelante”. Todas ellas van encaminadas hacia el mismo punto, en esta vida tenemos que sacar las fuerzas de donde no las haya y mirar por nosotros, al mismo tiempo que ponemos nuestra mirada en los demás. Puede que me equivoque, pero a estas alturas no lo entiendo de otra manera.

Sinceramente, no estoy en el mejor de los momentos de mi vida, pero eso no significa que tenga que resignarme. Todo lo contrario, lucho para que esos pasitos, de los que hablaba al principio, traigan el prisma ideal desde el que me gustaría poder observar el mundo. Conseguirlo es otra cuestión, pero, como diría Ismael Serrano, llegar a Ítaca quizás sea lo de menos. Lo que importa es el camino y sentirse realizado cada día, cada segundo de nuestras poderosas vidas.

6/28/2011

Seis números recomendados de @cafeynoche

He estado echando la vista hacia atrás - aunque más bien el oído - y me han gustado estos números de mi podcast. Si eres oyente de Café y noche - antes llamado Café de noche -, sabrás que llevo publicando programas desde 2008 y que, además, es una de mis grandes pasiones. Por este motivo, aquí dejo seis números que no puedes perderte!

- Café de noche 18 (Cambio de ritmo en la locución, catarrazo bestial y muchas ganas de cambiar la dinámica del podcast. Fue un número que supuso un antes y un después en la historia del podcast).

- Café y noche 25 (Ya era casi un licenciado en Periodismo y estaba muy ilusionado).

- Café y noche 37 (Época en la que me apasionaban las redes sociales y en la que estaba continuamente aprendiendo - no quiere decir que haya dejado de hacerlo -).

- Café y noche 47 (Una buena participación y mucha inquietud).

- Café y noche 50 (Un bonito balance sobre tres años en verso).

- Café y noche 60 (Una hoja en blanco cargada de sonido e ilusiones. Qué más se puede pedir...).

6/16/2011

Esperanza

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Escribía,
siempre lo había hecho.

Vértices débiles
sostenían los sueños
y palabras
se clavaban en el pecho.

 Moría
en cada sílaba,
en todo derroche de tinta.

Las frases,
 enquistadas en mi vientre,
rebanaban las ilusiones,
desdibujaban el horizonte.

¿Cómo no haber combatido
contra la crueldad de los sentimientos?,
¿Por qué desvivir
cuando no hubo tablero,
ni peón, ni argumento?

Fácil es morir,
 no haber vivido,
dejarse herir
y no levantar la mirada,
no luchar con el fantasma errante
que hemos sido.

5/22/2011

Canon de Pachelbel

No es sólo el paso de la vida, no es sólo la conexión de nuestros latidos con la tierra, no es la corchea convertida en música, ni la verdadera conjugación de tiempos que han salido de cinco líneas paralelas sobre un papel. Es una razón que nos invita a creer en la música, el motivo por el que hay hombres que, tras el paso de los tiempos, siguen siendo recordados e idolatrados; es la completa y gigantesca convicción de saber que hay otro mundo, en el que todo es mágico, imperecedero y, al mismo tiempo, humano. Así es la música clásica, un vergel para el caminante y un espacio en el que quedan depositados incontables sensaciones que sólo se manifiestan cuando varias notas musicales juegan a perseguirse dentro de nuestros oídos. Algo parecido al Canon de Pachelbel.

5/17/2011

Clic

Podría ser un abrir y cerrar de ojos, un breve clic el que refleje cómo pasamos de un momento de la vida a otro. Así, de manera aparentemente sencilla, nuestras piernas nos encaminan hacia un futuro y tenemos la sensación de ver cambiado el curso de nuestro río existencial. Puede ser eso, pero realmente no hay palabras exactas.

 Camino, de Robert.

Lo que está claro es que ocurre, cerramos puertas en nuestra existencia, nos olvidamos de algunos episodios, a veces nos escondemos de quienes hemos sido, o bien, buscamos la vía más rápida y fácil por la que empezar a canalizar nuestra felicidad. Sin embargo, difícil es tomar la decisión de condenar a galeras aquello que hasta entonces, hasta ese día en el que no nos hemos atrevido a cerrar la puerta, nos ha hecho mal.

Una vez leí que somos lo que vivimos, resultado de nuestras experiencias en el día a día. No obstante, considero que, en ciertos instantes, cargamos con más de lo que debemos y, por este motivo, olvidamos cómo fuimos, para qué tomamos algunas decisiones, y perdemos de vista cuáles son nuestras metas. Eso duele mucho.

Por supuesto, hay buenas experiencias. A lo largo del trayecto, cuando pensamos que nada tiene sentido, aparece una razón que nos empuja a seguir adelante, pero creo que es realmente inquietante pasar años y años buscando un clavo al que aferrarse, una explicación inequívoca de por qué somos de esta manera y no de otra.

En muchas ocasiones tenemos la respuesta delante de nosotros y nos negamos a verla. El error no es cerrar una puerta, sino no estar dispuesto a cambiar una vez que se esté al otro lado. Es muy fácil creer que basta con darle a un botoncito para cambiarlo todo, cuando esa diminuta pieza está conectada a toda una maquinaria que da sentido a muchos de los pasos que damos.

No vamos a cambiar nuestro mundo, pero nunca es tarde para hacerlo más habitable.

5/03/2011

Microcuento - El ombligo -

Se pasaba el día observando su ombligo. Un día, por fin, se lo tapó y ella no recordaba con quien había compartido su vida #microcuentosless than a minute ago via Twitter for iPhone Favorite Retweet Reply

5/01/2011

Las amistades

Amistad, divino tesoro. Un tesoro que, por otra parte, no puedes poseer. Si lo intentas, deja de tener sentido y te quedas solo, sin nadie que te dé un abrazo y sin nadie con quien puedas brindar por siempre.

Me vienen a la cabeza varias citas célebres: “el hombre es un ser social” y “el hombre es un lobo para el hombre”, entre otras muchas. Como puedes comprobar, hay mucha distancia entre una y otra, y las cargas semánticas son muy diferentes. Sin embargo, están muy relacionadas entre sí; necesitamos relacionarnos con gente, pero podemos llegar a ser lobos para ella, es decir, podemos cortarle las alas por querer que cambie algo de sí misma. Esa es una gran equivocación.

Lo bueno de la amistad, según siempre se ha dicho, es el desinterés de una persona hacia otra, ya que no se busca nada en particular, sino que, simplemente, la valora, la quiere y está con ella. Lo malo es abusar de la confianza, remover la basura cuando ésta está bien donde se encuentra y esperar que todo sea diferente al llevar a cabo tal acto. Todo tiene sus consecuencias, nadie está a salvo de perder ese tesoro tan preciado.

Ya sabes, haces casi todo por alguien y ese alguien no responde en la misma medida. Al principio dices que “bueno, es así y no va cambiar”, pero durante muchísimo tiempo sigues dejándote la piel por tal persona y no hace nada al respecto. Hay quien le llama incompatibilidad, pero yo le pongo la etiqueta de “egoísmo”. La DRAE lo define como un “inmoderado y excesivo amor así mismo, que hace atender desmedidamente al propio interés, sin cuidarse del de los demás”, lo cual no deja de ser una verdad como un templo.

Cuando un amigo o amiga sólo se mira su ombligo, hay un momento en el que te ves en la tesitura de tener que elegir: ¿le digo que no está haciendo bien o me alejo? Muchas personas suelen coger el segundo camino, se marchan y no vuelven así como así. Incluso, hay quienes esperan una llamada de esas en las que haya razones que arreglen miles de años de malos detalles. Eso no sucede siempre. Otras personas, en cambio, son más pacientes, dicen lo que no gusta y esperan que ese alguien corrija su actitud, lo cual es engañarse a sí mismo y esperar aquello que, sabes, nunca pasará.

Es doloroso perder una gran amistad, pero más doloroso es observar que realmente no lo era. Al principio, pasas por esa fase en la que sientes odio hacia el mundo, después te deprimes y posteriormente dejas el tiempo pasar. Te convences a ti mismo, cuando te dices que no hay sufrimiento alguno, y después sabes que siempre se quedará clavada esa espinilla en el alma, esa sensación amarga que irá contigo de por vida. Es un calvario más, una dura prueba por la que pasa el hombre alguna vez en su vida.

Pero no todo es malo, eh. También hay amigos formidables. Por ejemplo, el que te ofrece su hombro cuando estás mal y te abraza porque sabe que lo necesitas de verdad. Aquel amigo que te pregunta cómo estás e incluso te dice lo mucho que te echaba de menos, aunque no te lo esté confesando de manera directa. Ese amigo que te ofrece su casa, te da de comer y SIEMPRE - y digo siempre - te dirá lo bien o mal que te ve, con el objetivo de que tú seas más feliz, sin mayor interés que ese. El amigo que, lejos del lugar en el que tú estás, se acuerda de ti y está dispuesto a ponerse en contacto contigo como sea. Esa es la amistad valiosa, la imperecedera, la real, la preciada y apreciada. Esa es la amistad que todo el mundo quiere, pero que a veces no encuentra así como así.

También hay amistades extrañas, como aquel amigo al que no ves desde hace mucho tiempo, lo llamas y siempre está. Pasarán miles y miles de años, esa persona te recibirá encantada y estará dispuesta a prácticamente todo por ti. También existen amistades que son capaces de sufrir difíciles pruebas, siempre que sea contigo. “¿Te vienes a nadar en una piscina llena de tiburones y embadurnados con sangre? ¡Vale!”. Esas amistades también merecen la pena.

Definir la amistad es difícil. Muchas veces nos han preguntado qué es y hemos recurrido a nuestras propias experiencias para dar con una definición exacta. Incluso, no jugaría el cuello si dijese que no hemos sabido responder del todo a dicha cuestión. Simplemente, sabemos que está, que el verdadero amigo no te ridiculiza delante de gente, que no te hace feos - como no escucharte cuando le hablas o que le importe realmente poco tu vida -, que mostrará afecto en mayor o menor medida, que te ayudará como pueda para que seas mejor persona y te sientas bien. El verdadero amigo no pone condiciones y se juega la piel por ti. No necesita ir con una candelabro por la calle, como haría Diógenes, para buscar el verdadero hombre a la luz del día, ya que sabe que en ti lo va a encontrar.

4/18/2011

Fotografías

Fotografías.
El mundo se compone
de imágenes que le dan sentido,
como carreteras por las que circulan
nuestros sueños,
como sentimientos
enlazados a la realidad.

A veces descubrimos en ellas
las palabras que nunca dijimos,
las que pernoctaron
aquel día en nuestros oídos
y nos hicieron callar
magnas verdades.

Mi tiempo
me trae el tuyo,
en horizontes archivados
en carpetas polvorientas,
y es entonces cuando te recuerdo.
Son las fotografías
las que me devuelven tu imagen,
son ellas las que me cuentan
que nunca te has ido.